Ya no Importa Nada

Septiembre 6, 2026

Única es aquella vez en la que entras por los cuarteles de camino al examen físico-médico. Aún sin saber qué realmente haces ahí y pensando que los tenientes o coroneles realmente son «superhumanos» o tienen una jerarquía real (y no una posición arbitraria y fabricada por el Estado).

Iluso, inocente y, por sobre todo, «delicado», te hacen hacer fila por unas buenas tres o cuatro horas. Una vez adentro, llegas a ver a tus otros 25 a 30 camaradas ponerse en el estado con el que llegaron al mundo.

Frente a enfermeras atentas a lo transcurrido, vas, tú también, dejando pieza a pieza tus vestimentas para empezar los ejercicios.

Los soldados, bien parados, gritan firmes las instrucciones. De pronto, empiezas a hacer ejercicios, mientras llega a tu conciencia que esta sería la primera vez que te vieras al descubierto frente a una mujer.

Pero sigues haciendo los ejercicios, que tendrías que aguantar si tienes el corazón en buen estado.

Acto seguido, revisan que en ciertas partes del cuerpo no tengas indicios de enfermedades, mientras ruegas que tus compañeros de colegio no miren hacia tu costado mientras tú no haces lo mismo hacia el suyo.

Las enfermeras dan vueltas como cuervos con cuadernillos en las manos. Los lapiceros van tachando sus listas, identificando en ellas lo que éramos al ingresar a ese salón: simples números.

Una vez terminada la sesión, prosigues con la parte simple: los exámenes médicos. Radiogramas, exámenes con un doctor, preguntas y un par de papeleos por completar.

Has culminado el primer paso hacia un glorioso año de servicio, que creías realmente que todo boliviano realizaba.

Sales por la puerta anonadado. Sin saber qué rayos pasó.

Pero, de alguna forma, sales invencible. Aquello que has vivido, nadie te lo puede quitar.

Sales… liberado. Ya nada importa en el mundo.

Eres diferente. Has dejado ese infantil apego a ser iluso, inocente y, por sobre todo, delicado.

PD: Dedico este pensamiento a los heridos y fallecidos en la explosión de Viacha. Un dolor inconmensurable.

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